martes, 30 de noviembre de 2010

"Mi confrontación con la docencia"

Desde pequeña quise ser profesora, en el año 2009 tuve la oportunidad de ingresar en esta profesión al aprobar el Examen de Oposición para el Otorgamiento de Plazas Docentes en la entidad de Morelos, fue así como inicié hace poco más de un año. Desde antes de estar en la Normal pensaba que esto no tendría tantas complicaciones como realmente las tiene, desde que realicé mi trabajo docente durante mi preparación profesional así como ahora que ya formo parte del magisterio, he vivido la gran experiencia que significa trabajar con niños además de no estar exenta de todo lo que surge durante las jornadas de trabajo.

Ahora que me desempeño como docente puedo valorar todo el esfuerzo y compromiso que requiere esta gran labor, es verdad que existen complicaciones que tienen que ver con aspectos como el contexto en el que se encuentra inmersa la escuela y que influye de cierta manera en el aprendizaje de los alumnos; el material y los recursos insuficientes que tiene la institución; el bajo nivel de preparación de los padres para poder apoyar al cien por ciento a sus hijos; la falta de acceso a medios tecnológicos, entre otros.

Sin embargo, al proponer estrategias didácticas y dinámicas de trabajo pertinentes, así como el aprovechamiento de los recursos del medio social y natural se obtienen resultados favorables en el tratamiento de los contenidos. Es verdad que pueden existir satisfacciones o por el contrario, motivos de insatisfacción, situaciones que no han sido ajenas para mí, pero lo más importante es la actitud con la que se afronte este gran reto.

Sé que es de suma importancia tener precisos cuáles son los propósitos que se pretenden lograr para tener claro el camino que se seguirá y así desarrollar en los niños los conocimientos, las habilidades, las destrezas y actitudes que necesitan para enfrentarse al mundo real, para que actúen en situaciones de su vida cotidiana, considero que ese es mi verdadero compromiso como docente.

"Mi aventura de ser docente"

Es cierto que una vez que se inicia el trabajo docente surgen inquietudes de todo tipo y aún más de manera personal porque tengo poco tiempo de servicio laboral y es que como lo menciona José Esteves ser maestro no es una tarea fácil y menos cuando durante nuestra formación inicial se hace hincapié en ser el maestro ideal.

Pero el verdadero reto inicia en el momento de asumir la responsabilidad de estar frente a un grupo de alumnos, es aquí, en la práctica donde nos forjamos como verdaderos maestros, aquellos que tienen que preparar las clases considerando las características, intereses, dificultades, necesidades y demás aspectos que sean pertinentes de niños reales, no de los que se citan en los libros; aquellos que saben qué decir y en qué momento hacerlo, cómo intervenir en ciertos temas, qué estrategias, materiales y recursos utilizarán, qué sugerencias harán para mejorar el desempeño de los alumnos, cómo atender los imprevistos, así como otras situaciones que se suman durante la jornada escolar que tampoco consiste sólo en dar clases y nada más.

Aunque mi labor es como docente, la lectura de Briseida Pinto Caballero en el relato de la experiencia como directivo me da mayor argumento para cuestionar a las autoridades sobre las actividades que les encomiendan realizar a los directivos, ya que su labor es sumamente importante para que exista una buena organización escolar, para que propongan acciones que mejoren el desempeño de los alumnos, para que atiendan en tiempo y forma las situaciones que surjan en la institución, porque son ellos los que deben actuar con liderazgo y con la firmeza de lograr los propósitos que se plantean al inicio de cada ciclo escolar, situación que he visto que siempre queda truncada porque deben atender, incluso con mayor prioridad, las indicaciones que les dan, entonces, ¿En dónde queda el verdadero papel de un directivo?, a pesar de esto las autoridades educativas ¿Deben exigir el mismo resultado del trabajo realizado?

Si bien es cierto que durante nuestra preparación profesional el reto es cumplir con un perfil de egreso, que incluye el desarrollo de las habilidades intelectuales específicas, la competencia didáctica, el dominio de los contenidos de enseñanza, la capacidad de percepción y respuesta a las condiciones sociales del entorno de la escuela, la identidad profesional y ética (Plan de Estudios 1997, Licenciatura en Educación Primaria), también lo es, como señala Esteves, el hecho de que nuestra labor docente requiere de una reflexión y una constante autocrítica para depurar nuestro propio estilo, para valorar las dificultades y logros que se han obtenido y replantear el camino que queda por recorrer.

Lizet Belem